YO, FUMADOR


La nueva ley antitabaco me prohíbe fumar en un bar.

Hay algo que se escapa de mi conocimiento y no lo entiendo; dice la Sra. Pajin y el gobierno que la nueva ley es en beneficio de la salud, ¡La salud! ¿De quién?

Me prohíben fumar tomándome un café, pero me restriegan por las narices el control del mando de la máquina expendedora de tabaco ¡compra tabacoooo y fuma!, es lo que me dice el mando.

Giro mi cabeza para ver las noticias de la tv, y ¡zas!, la Sra. Pajin en las noticias diciendo  que está prohibido fumar, la máquina de vender tabaco esta justo debajo, a la vista ¡Aquí estoy, compra tabacooo! me recuerda el endemoniado artefacto.

En cualquier bar, es motivo de multa tener ceniceros en el mostrador, o cualquier cosa que incite a fumar, pero…. ¡está permitida la venta de tabaco!, “absurdo”.

Mis opciones:

Me tomo el café con un cigarrillo de plástico

Me llevo la taza café a la puerta del bar, en la calle. Juntándonos 4 ó 5 fumadores, ¡ah!, no importa que echemos el humo a las personas que pasan por la acera o entran al bar.

Me tomo mi café en la barra, en tertulia, y luego me fumo el cigarro por la calle.

Recuerdo que antes, a esta hora, “6,30 de la mañana” la barra estaba llena de personas tomando el café; fumadores y no fumadores “en armonía”

Última opción: Dejo de fumar. Soy fumador desde los 13 años, por aquel entonces fumar era bien visto en la sociedad, nos incitaban con anuncios por todos los sitios, nos íbamos algún sitio apartado y escondido y el grupo de amigos nos fumábamos nuestro pitillo que nos vendían en la paraeta de caramelos, hasta nos lo vendían suelto para mayor facilidad a nuestro bolsillo.

Recuerdo que nuestro maestro tenía los dedos amarillos de la nicotina, pues encendía un cigarro con otro, incluso una vez que fui al médico especialista, “tosía mucho”, mientras me miraba por RX, fumándose un buen puro, me decía “deja de fumar”.

A los 14 años, cuando comencé a trabajar, me permitían fumar en la oficina, me hacía sentir importante, mayor.

Con 30 años deje de fumar durante un año, metí el paquete de tabaco en un cajón de mi mesa de trabajo, volví locos a mis compañeros durante días. Al año volví a fumar.

 Al cabo de los años  volví a dejar de fumar, esta vez duro unos tres meses, no sé porque  pero un día me levante con ganas locas de fumarme un cigarro y recaí de nuevo.

Muchos han sido los intentos de abandonar el tabaco, pero en vano.

Hace unos tres años un médico me propuso una forma para dejar de fumar: mañana cuando vayas a fumar el primer cigarro, no lo fumes. Al día siguiente haces lo mismo, no te fumes el primer cigarro, así hasta que no tengas un primer cigarro que fumar; con dificultades lo conseguí y estuve como 6 meses sin fumar y no por falta de ganas; en el primer problema que tuve volví a fumar.

Actualmente sigo intentándolo, uno, dos, tres, diez días y vuelta a fumar durante unos días y vuelta a intentar dejarlo.

Ahora  con 58 años me dicen que fumar está prohibido, después de 45 años se crea un hábito difícil de dejar. Después de tantos días aun busco el cenicero para tirar el papelillo del azúcar.

Bien, me propongo dejarlo y pido ayuda sanitaría. Me dicen que no hay nada para ayudar a dejar de fumar, que ha de ser esfuerzo mío.

Con fecha 11 de Enero del 2011, envié un correo electrónico a sanidad:

De: Juan Vilas

Para: promocionsalud_sp@gva.es

Ref: tabaquismo

“………….siempre he dicho que me gusta fumar y por eso no lo dejo pero desde hace una temporada, más bien corta, me está gustando menos y ahora sí que quiero dejarlo.

Desearía me mandasen información  para poder dejarlo ¡ya!

Gracias anticipadas y a su disposición”

A fecha de hoy este correo no ha sido contestado

Sra. Pajin, estoy de acuerdo y a favor de un espacio sin humos, con lo que no estoy de acuerdo es con la forma de cómo lo están haciendo.

No es lógico que ustedes, con una mano firmen leyes que  prohíban fumar y con la otra mano recojan los beneficios que la venta del tabaco les da. ¿Por qué no se prohíbe la venta de tabaco?

Dicen que esta ley beneficia a la salud, ¿la del fumador? ¡No lo creo! No están haciendo nada para ello. El fumador sigue fumando.

 ¿La de los no fumadores? Tampoco me lo creo por que cualquier coche puede que emane más humo que un fumador con su cigarro, y ese humo sí que se lo tragan.

Lo que está consiguiendo es que el fumador se sienta discriminado socialmente, se sienta perseguido como delincuente, ha creado la sociedad de aprestados del siglo XXI.

Hace unos días, en un hospital, me encontré con un grupo de fumadores; personal sanitario que amparados por la oscuridad de la noche, fuera de los límites del recinto, escondidos entre coches y palmeras, escondieron los cigarros que estaban fumando cuando me acerque a ellos. “Yo también quiero fumar”, les dije. Todos juntos nos fuimos terminando el cigarro y marchándonos con miradas de cómplices por haber hecho algo que antes no se le daba importancia y ahora… todos temíamos  ser denunciados.

Yo seguiré intentando dejar de fumar, hasta que lo consiga seguiré fumando a escondidas como cuando tenía 13 años. Quizás, antes aprueben una ley para no vender tabaco y así lo consiga, pero eso señores del gobierno es una perdida cuantiosa de ingresos por impuestos y no les interesa.

JVilas

 Editado 19 Enero 2011

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